jueves, 18 de febrero de 2010

La NASA difunde las primeras fotos del cosmos tomadas por la sonda WISE



La agencia espacial estadounidense (NASA) se congratuló por los primeros éxitos de la misión WISE y difundió sus primeras fotos del cosmos, que muestran, entre otras, la galaxia de Andrómeda y un cometa con una estela de más de 16 millones de kilómetros.
La sonda WISE (Wide-field Infrared Survey Explorer) comenzó a transmitir el pasado 14 de enero y los científicos de la NASA ya han recibido más de 250.000 imágenes, indicó la agencia espacial estadounidense en un comunicado.
"WISE ha funcionado de manera fabulosa", dijo Ed Weiler, administrador adjunto del Directorio de Misiones Científicas de la NASA en Washington.
"Estas primeras fotografías están demostrando que la misión secundaria de la sonda de ubicar asteroides, cometas y otros objetos estelares será tan importante como observar todo el cielo bajo luz infrarroja", añadió.
Una de esas imágenes muestra un cometa bautizado con el nombre de "Siding Spring", cuya estela se ve en la imagen como una mancha de pintura roja con una estrella en azul.
"Estamos recibiendo caramelos del cielo, para todos los gustos", manifestó alborozado Edward Right, científico de la Universidad de California y uno de los principales investigadores de la misión.
La otras imágenes son las de una región de estrellas llamada NGC 3603, en un extremo de la Vía Láctea y a 20.000 años luz, y de la galaxia Andrómeda, a 2,5 millones de años luz.
Una cuarta fotografía de WISE es todavía más lejana y muestra un grupo de centenares de galaxias llamado "Conjunto Fornax", a 60 millones de años luz.
"Todas estas fotografías nos cuentan una historia sobre nuestro origen en el polvo cósmico y nuestro destino", manifestó Peter Eisenhardt, científico del proyecto WISE en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA.
Según el científico, en estos momentos la sonda WISE está observando cometas y asteroides rocosos que constituyen una pista sobre la evolución del sistema solar.
Con WISE "podemos ubicar miles de sistemas solares moribundos o en formación en toda la galaxia. Podemos ver la forma en que se están formando las estrellas y conjuntos de otras constelaciones a millones de años luz" de la Tierra, señaló.
Pero WISE no sólo ha comenzado con éxito la transmisión a la Tierra de fotografías del cosmos.
El 12 de enero descubrió el primer asteroide cercano a la Tierra y diez días después su primer cometa.
De acuerdo con los cálculos de los científicos, la misión de WISE deberá terminar en octubre de este año cuando se agote el congelante que necesitan sus instrumentos para funcionar.
EFE

España: De la Crisis Económica a la Crisis Política.

Sin remontarnos más allá de los comienzos de la transición, es una evidencia que, desde entonces hasta hoy, hemos pasado por varias crisis económicas de no pequeña intensidad y de variada duración. La transición a la democracia se hizo en medio de la crisis desatada por el encarecimiento brutal del precio del petróleo, que llevó a unas tasas de inflación de dos dígitos en todos los países industrializados y en España de hasta el 30%, crisis que puso en cuestión el propio desarrollo del proceso constituyente y a la que hubo que hacer frente con un pacto político de enorme amplitud, como fueron los Pactos de la Moncloa. A pesar de las medidas adoptadas en dichos Pactos, la crisis se mantuvo algo más allá de la primera mitad de los años ochenta. Eran crisis, además, como recordaba recientemente Jordi Pujol en una entrevista en Informe Semanal, de un país pobre, que disponía de muy pocos instrumentos para luchar contra ellas, entre otros, de una muy baja cobertura frente al desempleo.
Lo que diferencia a la actual situación de otras anteriores es la coincidencia de las crisis económica y política
De esas crisis se salió, de la misma manera que se volvería a salir de la crisis de la primera mitad de los noventa, en la que la tasa de paro llegó a alcanzar casi el 24% de una población activa mucho menor que la actual. Y se salió bien, con una economía más abierta y un aumento de renta que nos aproximó a los países de la Unión Europea, no a la de los Veintisiete, sino a los de antes de la ampliación.
A lo largo de estos algo más de 30 años, el sistema político español ha pasado la prueba de hacer frente a situaciones de crisis, siendo capaz de adoptar las medidas que fueran necesarias para salir de ellas. Y para salir de ellas no de cualquier manera, sino para salir mejor de lo que se entró. Ha habido momentos de tensión política muy alta, pero, a pesar de ello, se hizo lo que se tenía que hacer. No ha habido una crisis política que se superpusiera a la crisis económica cuando ésta hacía acto de presencia. Los ciudadanos han confiado razonablemente en que sus instituciones representativas iban a actuar de manera adecuada y no se han visto defraudados en esa confianza.
Lo que diferencia a la crisis actual es que sí se está produciendo la coincidencia de una crisis económica con otra de naturaleza política. Hace unas semanas, un estudio de opinión en Cataluña ponía de manifiesto una desconfianza bastante generalizada de los ciudadanos hacia sus dirigentes políticos. Pocos días después llegaba a la misma conclusión el barómetro de IESA para Andalucía. Y el pasado jueves se dio a conocer el estudio del CIS, en el que se pone de manifiesto que esa desconfianza es general en toda España. Un porcentaje altísimo de ciudadanos cree que quien está en el Gobierno no ha hecho bien los deberes en el inmediato pasado y tampoco confía en que los vaya a hacer bien en el presente e inmediato futuro. Pero el mismo porcentaje muestra la misma desconfianza en quien ocupa la oposición con posibilidades de convertirse en Gobierno.
La imagen que dibujan estos estudios es desconsoladora, sobre todo porque un día sí y otro también van apareciendo noticias sobre prácticas corruptas, de naturaleza económica, como las asociadas al caso Gürtel o al caso Palma Arena, o de naturaleza política, como las del espionaje a Cobo o las intrigas de Esperanza Aguirre para controlar Caja Madrid, o la maniobra de Núñez Feijóo para controlar el proceso de fusión de cajas de ahorro gallegas mediante la aprobación de una ley a toda velocidad, que parece que tiene problemas muy serios de constitucionalidad en opinión del Consejo de Estado, que no pueden hacer otra cosa que dinamitar la confianza de los ciudadanos en sus representantes.
Y eso dejando de lado lo que está ocurriendo con el recurso de inconstitucionalidad contra el Estatuto de Autonomía de Cataluña, que lleva ya más de tres años en vigor, sin que todavía el Tribunal Constitucional haya sido capaz de resolverlo y que, dependiendo de cómo lo resuelva, puede introducir un elemento adicional de desconfianza no ya en los políticos, sino en la propia estructura del Estado.
Tengo la impresión de que nos estamos aproximando a un punto crítico, en el que la acumulación de problemas desborde la capacidad del sistema político para hacerles frente, sobre todo porque no se vislumbra en el horizonte la posibilidad de que los distintos partidos, por un lado, y los distintos niveles de gobierno previstos en nuestra Constitución, por otro, estén dispuestos a ponerse de acuerdo en un programa mínimo para hacer frente a una situación de emergencia como la que estamos atravesando, que, insisto, no es más grave que otras por las que hemos pasado, pero que nunca nos ha encontrado tan desunidos como estamos ahora.

TEXTO DE : JAVIER PÉREZ ROYO